jueves, 22 de septiembre de 2016

¿Sabes cuáles son? los productos alimenticios de Monsanto.



Francia se une al Boicot de los productos alimenticios de Monsanto
Esta larga lista de productos nos permite hacernos una idea de la cantidad de productos de consumo en el que se pueden encontrar los productos de Monsanto…

Sin embargo, ¿qué opinas tú?, ¿realmente crees que es razonable parar las prácticas tóxicas de esta multinacional?
El gigante de la industria Monsanto está vinculado a muchas marcas que disfrutamos día a día en nuestros hogares. La ONG Greenpeaceha establecido la lista de las marcas pueden comercializar estos productos transgénicos.
Esta lista de productos ha sido condenada por muchos consumidores franceses tras los escándalos de salud del gigante mundial de pesticidas en su propio país, donde ya fue condenado por la intoxicación de un agricultor francés
El etiquetado de los productos alimenticios convencionales para detectar la presencia o ausencia de OMG es casi inexistente. Para llenar este vacío,Greenpeace presentó a los fabricantes de alimentos un cuestionario sobre el uso de plantas modificadas genéticamente.
La propuesta presentada permitía que las ONG clasificaran estas marcas como un código de color: verde, para los que garantizan a no utilizar organismos modificados genéticamente; rojo, incluye aquellos productos para los cuales Greenpeace no puede garantizar que no contengan transgénicos. Podéis revisar esta lista, para realizar una compra más consciente.


El maíz Bt produce una toxina para matar a un insecto dañino del cultivo pero que también elimina a insectos beneficiosos. Se ha criticado por parte de la autoridad francesa competente en antibióticos, que se utilice un gen que otorga resistencia a los antibióticos. Pero es difícil escapar de los productos de la multinacional Monsanto, ¡están por todas partes en los estantes de los principales supermercados!

Incluso en los productos de higiene.

Miles de cajas fueron retiradas del mercado en Canadá y Francia después la investigación de la revista “60 millions consumateurs” asegurara que Tampax, Always y otras marcas de tampones y toallas femeninas podían contener “residuos altamente tóxicos”.
Una investigación reveló que el 85% de los productos con algodón en Argentina contenían glifosato, ahora un estudio de una revista francesa denuncia la presencia del herbicida en marcas como Tampax y Always.


También Corman, una empresa que fabrica compresas de nombre Organyc, aseguró a una agencia que efectuó su propio análisis y confirmó la presencia de glifosato, ingrediente activo del herbicida Roundup de Monsanto.
¿Y en la alimentación ?
El ex director del Programa Mundial de Medicamentos de la OMS, Germán Velásquez lamenta en la SER que la Organización Mundial de la Salud funciona en favor de intereses privados. (…) un estudio que se conoce como el ‘Libro Rojo de la OMS’. Ese trabajo “enfureció a la industria farmacéutica y también a algunos países, como Estados Unidos”, explica a la SER German Velásquez. De hecho, la ONU tuvo que protegerle tras sufrir varias agresiones y amenazas de muerte.
Por eso, encontramos casos como el del herbicida Roundup fue catalogado por la Organización Mundial de la Salud como posible cancerígeno, potencialmente causante de daño al ADN y cromosomas humanos, y que ha sido prohibido en 74 países sólo después de innumerables denuncias en todo el mundo.
Por eso, muchos grupos de consumo han elaborado una lista de algunos productos que llevan ingredientes de Monsanto por si quieres boicotear las prácticas de esta empresa o por si simplemente no quieres tener nada Monsanto en tu plato.


Entre estos se encuentran las empresas Kraft Philipp Moris, Unilever, General Mills, Coca-Cola, PepsiCo y Procter & Gamble.

Bebidas Monsanto

Coca-Cola life.
Zumos de Capri-Sun, Topricana, Flora.
tés Lipton y cafés Maxwell. Nescafé.
Nesquik, Nescafé, Eko, Ricore

Productos del azúcar Monsanto

Los chocolates Lindt, Poulain, Cote d’Or, Dam, Milka, Suchard, Kinder y Toblerone.
Las galletas Cadbury y las galletas Pepperidge Farm.
Los productos de Brossard, Savannah.
El caramelo Carambar, y La Krema Vogienne.
La barra de chocolate Bounty.
Helados Häagen Dazs, Miko, Cartedor, Cornetto, Magnun y Ben & Jerry.
Los cereales de Kellogg, incluyendo Special K, Tesoro, miel Pop, Froties o All Bran.
Todos los productos para niños Nestlé y Danone.

Higiene y mantenimiento Monsanto

Los pañales Pampers. Tampax y Always.
Los geles de ducha, champús y desodorantes Pantene, Axe, Monsavon, Dove, Rexona y Timotei.
Pasta de dientes de señal. Todos los productos P&G. Williams.
Productos de limpieza Cif, Omo, Dash, Skip, y Cajoline Sun,
Desodorantes Febreze.


Salados Monsanto

Patatas Lays, Pringles y Doritos.
Las galletas de aperitivo benenuts y Bahlsen.
Las especialidades de queso Philadelphia.
Platos preparados de Mary, Findus, Tipiak.
El pan Jacquet. Maizena.
Sopas y sopas Liebig, Knorr, Royaco, Alvale.
Preparaciones mexicanas Old El Paso.
Salsas Heinz, Amora, Benedicta.
Los productos de la Uncle Ben.
Todos los productos de la marca superSol, HiperDino,
CashDiplo y NETTO

Esta larga lista de productos nos permite hacernos una idea de la cantidad de productos de consumo en el que se pueden encontrar los productos de Monsanto…

Sin embargo, ¿qué opinas tú?, ¿realmente crees que es razonable parar las prácticas tóxicas de esta multinacional?



sábado, 17 de septiembre de 2016

En memoria de Cipriano Martos



El próximo sábado, día 17 de septiembre, se cumplen 43 años del brutal asesinato del militante antifranquista Cipriano Martos, miembro del Partido Comunista de España (marxista-leninista) [PCE (m-l)] y del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP).

El 25 de agosto de 1973, tras un reparto de propaganda en la ciudad de Igualada, Cipriano Martos fue detenido por la Guardia Civil de Reus, junto a otros compañeros, en la puerta de la empresa para la que trabajaba como encofrador.

Desde allí fue llevado a la casa cuartel de la Guardia Civil, donde fue sometido a torturas y obligado a ingerir el contenido de un frasco con ácidos corrosivos que le abrasó por dentro. Fue ingresado en el hospital pero, antes de recuperarse, le trasladaron de nuevo al cuartel de la Guardia Civil donde entre más y más torturas, fue obligado por segunda vez a ingerir los líquidos corrosivos, lo que le destrozó definitivamente.

Cipriano estuvo luchando por su vida hasta que falleció la noche del 17 de septiembre a la edad de 30 años. El parte oficial habla de “hemorragia interna”. Fue enterrado en una fosa de beneficencia del cementerio de Reus, sin avisar a la familia, en total secretismo.

Su muerte no se publicó en ningún periódico español. En Europa, y gracias a las informaciones que regularmente proporcionaba la Agencia de Prensa España Popular (APEP), encuadrada en el FRAP, “Le Monde” dio la noticia, aunque con algún retraso. También denunciaron el asesinato “Liberation” e “Il Manifesto”.

Mucho dura el silencio hacia los que se enfrentaron al franquismo cara a cara, mucho duran las mentiras y el edulcoramiento de los últimos años del asesino Franco.

Hoy, ahora, en 2016, 43 años después de su brutal asesinato, sigue siendo casi un desconocido en el Estado español.

El asesinato de Cipriano ha sido admitido en la “Querella Argentina” con la esperanza de buscar la Verdad, Justicia y Reparación, tan necesarias para la salud democrática de este país. La memoria no sirve para remover el pasado, sino para ponernos en marcha en el presente.

Será imposible que este país, que este Estado, pueda mirar al futuro sin reparar en la justicia histórica que tiene pendiente.

Es tiempo de JUSTICIA. No se puede demorar más la verdad en esta farsa democrática que llevamos viviendo desde la Transición.

Nuestro recuerdo y nuestra reivindicación para Cipriano Martos como luchador antifranquista, y nuestro agradecimiento a su lucha. Gracias a personas como él tenemos hoy algunos derechos y libertades. Se lo debemos… Él, ell@s abrieron el camino.

Verdad, Justicia, Reparación.

Cipriano Martos ¡no olvidamos!

Plataforma Abierta “Al alba”


viernes, 16 de septiembre de 2016

Los anarquistas son enemigos declarados del Estado.



Los anarquistas son enemigos declarados del Estado y de todas las realizaciones institucionales concretas de las que este se dota para controlar y reprimir. Esta declaración de principio, aun con su carácter abstracto, es uno de las características esenciales del anarquismo y nunca ha sido puesta en duda.
El Estado sabe perfectamente que los anarquistas son sus irreductibles enemigos, los que, con más o menos eficacia, lo combatirán hasta el final.
Pero sabe también que, propiamente por esta posición de total y radical enemistad, los anarquistas no pueden encontrar aliados en su lucha contra el Estado, salvo en la participación espontánea de individuos deseosos de transformar las condiciones de opresión en las cuales vivimos todos.
Lejanos de cualquier juego de poder, diamantes en su cristalina pureza ideal, los anarquistas han representado desde siempre la espina clavada de todo Estado, desde el despótico al democrático, de aquí la particular atención que los órganos de policía de cualquier tipo han mantenido sobre ellos.
Y ya que policía y magistratura saben bien que los anarquistas, aunque extraños a toda búsqueda de alianzas políticas, logran encender las simpatías de los que no se han vendido definitivamente, y ahí los tienes con todos los medios para tratar de implicarles en acciones que a menudo no pueden ser obra de ellos, no tanto por motivos de hecho sino por elección de fondo, por motivación de principio.
Los anarquistas están al lado de quien sufre la opresión a menudo sin saber cómo reaccionar, y esto lo saben todos. Su cercanía es a veces ideal, pero otras tantas ofrecen una mano para el ataque contra los intereses de los dominadores. El sabotaje constituye un ejemplo fácil de seguir, especialmente cundo se realiza con medias simples y por lo tanto resulta al alcance de todos. Esto molesta.
Los anarquistas tienen el olfato afilado para señalar los lugares donde las realizaciones del dominio se muestran a penas visibles, y aquí golpean. Su modo de proceder es fácilmente reconocible porque está destinado a ser reproducido de la manera más ampliamente posible. No tienen pretensión de señalar corazones sensibles del Estado o de arrogarse la competencia de golpearlos. Esto molesta.
Los anarquistas no aceptan «subvenciones» y/o sustentos, encuentran por si solos los propios medios para su lucha. Normalmente recurriendo a la ayuda de los propios compañeros, con aportaciones o similares. No aman prostituirse. Por eso no poseen el sagrado respeto por la propiedad de los ricos. Cuando alguno de ellos, a título personal, porque así lo ha decidido, llama a la puerta de cualquier banco, si algo va mal está dispuesto a pagar las consecuencias. Vivir libre tiene sus costes. Esto molesta.
Pero algunas cosas no están dispuestos a hacer. No están dispuestos a asesinar a la gente indiscriminadamente, como hacen los Estados[1]en las guerras y en los periodos de la llamada «paz social». No aceptarían nunca la idea de una masacre indiscriminada de personas.
De igual manera los anarquistas están contra la cárcel, contra cualquier tipo de cárcel, también la que los secuestradores infringen a los secuestrados en espera de que se decidan a pagar la suma solicitada como el rescate. Encerrar bajo llave a un ser humano es una práctica envilecedora.
Otra cosa que los anarquistas rechazan es una estructura armada jerárquica, dotada de organigrama, de reglas de funcionamiento, de proyecto político y todo lo demás. Lo que la lenguaje común define como «banda armada» está a años luz de la idea que los anarquistas tienen de la contraposición con el Estado, contraposición que si alguna vez puede ser violenta, y por lo tanto armada, no estará jamás fijada sobre los rígidos cánones que, en definitiva, resultan obtenidos a partir de la imagen a la inversa de la misma estructura que se quiere combatir.
Todas los montajes que en los últimos diez años se han construidos contra los anarquistas han seguido dos directrices: por un lado los órganos del Estado han tenido presente la extrema peligrosidad de un modelo de vida y acción que, si a penas se viese generalizado o fuese conocido de manera adecuada, podría desbaratar la sociedad de los adormecidos y de los conformistas; por otra parte han tratado de señalar a los anarquistas como responsables de masacres, de secuestros, de banda armada: propiamente lo que los anarquistas no pueden decidir de hacer.
Pero, ¿por qué el Estado trata de «usar» a los anarquistas?
Porque con su elección de manifestarse contrarios a cualquier compromiso y a cualquier connivencia política con los actuales o los futuros dominadores se prestan de forma ideal para ser utilizados en este sentido.
¿Dónde encontrarán quien les defienda?
¿Quién se arriesgará por su causa?
Ninguna persona de bien podría hacerlo, y propiamente por esto, para tenerse para si a las personas de bien, es por lo que el Estado controla, roba, masacra y todo lo demás.
El Estado podría contentarse metiendo en la cárcel a los anarquistas simplemente acusándoles de comportamiento antisocial, de profesar una doctrina peligrosa, de vilipendio de los órganos institucionales, de apología de delitos varios, de incitación a la revuelta. Decenas y decenas, por no decir centenares, de procesos de este tipo se han celebrado y nunca ha habido condenas serias: de pocos meses a algún año.
Pero los anarquistas quebrantan la quietud dorada de los biempensantes, pueden constituir la pequeña llama que inicie el incendio, y con los tiempos que corren es necesario tener una estrategia adecuada para ponerlos completamente fuera de juego.
Sale así a relucir un señor Antonio Marini, sustituto procurador de Roma. Un señor de dientes afilados y de fértil cerebro para inventar historias. Tiene a sus espaldas la experiencia de procesos como los del caso Moro o el atentado al Papa, por lo tanto no hay persona más idónea que él para el menester: nunca jamás podría llegar a entender como razonan los anarquistas y de que cosas — en términos legales — son constantemente responsables.
Así es como el egregio Marini se pone en la estela de sus ilustres predecesores y construye su teorema: los anarquistas son responsables de las miles de acciones contra el Estado y contra sus tentáculos económicos que en los últimos años se han producido en todo el territorio nacional. Sin embargo el teorema hace agua. ¿Cómo se puede demostrar que unos pocos anarquistas han tirado abajo centenares de postes eléctricos o incendiado las filiales Standa del señor Berlusconi? No se puede. Es necesario por lo tanto ponerles en el centro de otro tipo de hechos más graves: masacres no es que haya demasiadas a mano (en el futuro no se sabe, ya veremos), pero hay secuestros. Se les puede atribuir a ellos los hechos, verdaderamente desconcertantes, de haber tomado parte en todos los más importantes secuestros de los últimos años.
Que importa que muchísimos anarquistas estén en contra de cualquier forma de prisión; esto el señor Marini no lo sabe. Elaborado el teorema, conducido por el corolario de la banda armada, se encuentra también una joven que sostiene de conocer a los anarquistas, de conocerles bien, de haber hecho incluso un atraco con algunos de ellos. El resto vendrá por si solo.
Adelante señores, estamos en la enésima escenificación.
En su tiempo fueron las bombas de la Feria de Muestras de Milán. Algunos compañeros de Milán serán acusados de intento de masacre y retenidos en la cárcel durante casi un año. Durante el proceso todo se desinfla. Montaje.
Después la masacre de Plaza Fontana, con decenas de muertos. Los anarquistas responsables. El asesinato de Pinelli, arrojado al vacío desde una ventana de la comisaría de Milán. Hoy la misma magistratura, después de casi un cuarto de siglo, ha tenido que admitir que quienes pusieron las bombas fueron los servicios secretos del Estado democrático italiano. Montaje.
En 1980 se producen decenas de detenciones de anarquistas en toda Italia, acusados de atracos, de banda armada e insurrección contra el Estado. El proceso no supera ni tan siquiera la fase instructora. Montaje.
De 1984 a 1988 se producen al menos cuatro tentativas de implicar a los anarquistas en los hechos relacionados con los postes de alta tensión saboteados por casi todo el territorio italiano. A pesar de los diversos procesos celebrados no se produce ninguna condena. Montaje.
En 1989 se trata de construir ad hoc una «asociación subversiva» después de la detención de algunos anarquistas durante un atraco. La acción judicial queda abortada. Montaje.
En 1991 clamorosa operación dirigida a implicar a un presunto grupoAnarchismo e provocazione en el secuestro de Mirella Silocchi. El grupo se revela como inexistente, mientras existen desde hace mucho tiempo una revista que se llama Anarchismo y un periódico que se llama Provocazione. La intentona de dar vida a esta maquinación queda abortada. Montaje.
En 1994 registro en Florencia en la redacción del semanal anarquista «Canenero» (en el mismo local poco antes había sido encontrado un micrófono) y se consignan tres «avisos de garantía» a varios compañeros en relación a los atentados contra los negocios Standa propiedad de Silvio Berlusconi. En este caso también el proceso no supera ni tan siquiera la fase instructora. Montaje.

http://es.theanarchistlibrary.org/library/alfredo-maria-bonanno-los-anarquistas-molestan

domingo, 11 de septiembre de 2016

¡Noelia Cotelo Riveiro -anarquista española- sale de prisión después de 8 años!


Desde "LA AMAPOLA LIBERTARIA"  me es grato dar esta buena noticia.
Noelia por fin libre de las garras del sistema.
 Noelia ha estado 8 años encerrada en las mazmorras del estado fascista español por ser consecuente con sus ideas.
La justicia en este país tiene dos varas de medir, una para el pobre y otra para el rico.
Noelia los tigres y los leones  pueden ser los animales más fuertes, pero los lobos y lobas no trabajaran nunca para el circo.
Enhorabuena Noelia. “Una gota de pura valentía vale más que un océano de cobardes”
Libertad Pres@s políticos
En el estado español

Artículo de kaosenlared.

Hoy sábado 10 de septiembre han dado la libertad a la compañera anarquista #Noelia Cotelo que se encontraba presa desde hace 8 años. En la cárcel ha sido víctima en varias ocasiones de torturas y vejaciones en régimen #FIES

Noelia nunca se dio por vencida. Tanto Lola,  su madre, como sus compañeros y compañeras la han acompañado y han  dado una batalla tremenda. Nunca se han callado y la primera en no callar jamás ha sido Noelia. Aún en situación de máxima vulnerabilidad no sólo denunció las violaciones a sus derechos de las que fue objeto,  sino las que recibían otras presas. Defendió aún con su cuerpo y sus menguadas fuerzas físicas a sus compañeras frente a lxs carcelerxs.  Un ejemplo de solidaridad.  Deberemos cuidarla mucho porque ha sido muy lastimada estos años y hay heridas que tardarán en sanar. Más allá de la alegría por que ha salido de la cárcel, habrá que organizar una red solidaria de contención para que la compañera pueda recuperarse -física y emocionalmente- con el apoyo de todas y todos.
Hoy comienza otra etapa. Bienvenida, Noelia
Diana Cordero – Redacción Web

¡Noelia Cotelo Riveiro -anarquista española- sale de prisión después de 8 años!


Noelia fue acusada a sus 19 años de un supuesto “hurto”, lo que le valió una condena de año y medio, sin embargo, debido a su actitud insumisa y atrevimiento por denunciar que desde los primeros meses en prisión sufrió abuso sexual, humillaciones y amenazas de muerte por parte de suss carceleros, se le sumaron cuatro condenas más, que han concluido este 10 de septiembre de 2016, con 8 años de aislamiento injusto. Las condiciones de su reclusión violaron el régimen penitenciario y la ley orgánica penitenciaria general, a lo que Noelia realizó distintas huelgas de hambre, la más reciente a finales de 2015.

Charla Noelia Cotelo Riveiro (1ª parte) Zaragoza



viernes, 9 de septiembre de 2016

El silencio que exigen las campanas



La Iglesia nunca ha tolerado la libertad en general, pero sobre todo para concretar más, nunca ha tolerado la libertad de expresión. La destrucción de libros, la quema de herejes, la condena de la libertad de prensa, han sido hitos en su historia que ni siquiera ellos mismos se atreven hoy a negar. Pero otra cosa es hablar de ello.
El hecho de anunciar una conferencia sobre los crímenes cometidos por esta institución a lo largo de la Historia ha sido suficiente para que el Arzobispado de Toledo haya denunciado ante el juzgado al compañero que figuraba como conferenciante y posiblemente a la CNT y a la FAI de la localidad. La mordaza esta vez viene en forma de querella por la que piden 30.000 euros de fianza por un "delito para la discriminación en conjunción ideal con un delito de escarnio de los sentimientos religiosos". Lo de la discriminación no acabamos de entenderlo, pero el resto se entiende perfectamente. Sí, has leído bien, pretenden hacer uso del Código Penal para castigar la parodia, el sarcasmo, la burla o simplemente la divulgación de las tropelias de este poder fáctico, responsable del mundo injusto en que vivimos.
Hace algo más de un año la CNT y la FAI de Toledo prepararon una conferencia que
llevaba por título: "Fundamentos, actitudes y comportamientos de una organización criminal: la Iglesia católica". Habiendo hablado de este tema otras veces sin problema, incluso en la misma ciudad, se esperaba una exposición histórica y un análisis de la realidad actual con un coloquio posterior. Desde luego no se convocaba dentro de ninguna Iglesia ni se obligaba a asistir amordazado a ningún cristiano para ver si abría los ojos a modo de exorcismo. Pero en esta ocasión intervinieron los perros bien adiestrados.
El día anterior a la conferencia, el principal diario de la localidad, El Día, publica a página entera y con una llamada en la portada, la atrocidad que se cierne (literal) sobre Toledo: se va a hablar. ¿Pero cuestiona el artículo el contenido de la conferencia? No, no, ¿para qué? La preocupación de este vocero de los notables toledanos es quién podía usar legítimamente el patrimonio sindical acumulado (edificio donde se realizó), quién había dado permiso, cómo se podía evitar, y qué pensaban los sindicatos y partidos que ya conocemos. Pues bien, el presidente provincial de la UGT, Rubén Martín, decía: "nosotros no hemos dado autorización, de hecho me sorprende esta noticia porque no sé cómo habrán conseguido las llaves". El de CC OO, Jesús García Villaraco decía no conocer la noticia: "pero no entiendo cómo pueden anunciar una conferencia o una actividad sin que nosotros lo conozcamos". Luego dejan caer que CC OO ha planteado la posibilidad de cambiar la cerradura, y que la Subdelegación del Gobierno y la Delegación desconocían el tema y no lo habían autorizado. ¡Qué error! Se debió pedir permiso al Gobierno para poder hablar. No hubo anteriormente ningún problema con las decenas de actos de todo tipo y materia. Ni llaves ni autorizaciones, pero ¡ay, amigo! ¡Se trataba de la Iglesia!
El día señalado volvieron a la carga. En portada ya aparecía que "PSOE y PP dicen que la charla de CNT podría ser un delito", y que IU "critica las formas en que se ha organizado". Y a página entera en el interior, además de decir que "el propio título de la conferencia puede ser constitutivo de delito", el portavoz del PSOE afirmaba que "el contenido y el título de la conferencia no corresponde al sentir de casi nadie en la ciudad de Toledo". A su grupa, el presidente de los Populares toledanos mostraba su "negativa a este tipo de actos bochornosos, lamentables, inadmisibles y hasta casi delictivos" y que "en una ciudad como Toledo que tiene la categoría de primada de España no se pueden producir este tipo de actos". Esta bella persona, después de hacer "un llamamiento a las autoridades para que no consientan que se haga", hizo un pronóstico (siempre según el diario): "supongo que si al final la hacen seguirán diciendo sandeces similares a las del título".
Pero si parecía que ahí acababa la cosa, justo antes de comenzar el acto se presentan dos personas que dicen ser periodistas de El Día diciendo que vienen a grabar el acto. Por supuesto, se les invitó amablemente a no estropear el material de grabación con semejantes "sandeces", pero ellos insistían porque "vamos a los sitios a grabar lo que nos da la gana". Después de que a Leo Bassi le pusieran una bomba en el camerino del Teatro Alfil en Madrid, de que desalojaran una librería vallisoletana por amenaza de bomba durante la presentación de un libro crítico con los dogmas cristianos, de Fernando de Orbaneja, y de que a Íñigo Ramírez de Haro le dieran una paliza en el Círculo de Bellas Artes durante la representación de la obra "Me cago en Dios", y sobre todo recordando que los de la otra mejilla son ellos, se les dijo que nada de grabar pero que se podían quedar a escuchar la conferencia. De hecho se quedaron, pero a los cinco minutos se marcharon porque en la escuela de periodismo no les debían haber enseñado a hacer un crónica de algo que se ha escuchado y sobre lo que se ha tomado nota. Al día siguiente, eso sí, se encargaron de escribir que "la CNT veta a El Día y nos prohíbe grabar y tomar imágenes".
Si creen que las amenazas judiciales van a servir para taparnos la boca se han equivocado. En el año del asesinato de Francisco Ferrer instigado por la Iglesia seguiremos enumerando sus crímenes y el lastre que supone para cualquier aspiración de libertad. Continuaremos informando.
Antonio Ripoll
TIERRA Y LIBERTAD

http://ultimabarricada.blogspot.com/2009/12/el-silencio-que-exigen-las-campanas.html

miércoles, 24 de agosto de 2016

El turbio enigma de la Mano Negra y sus siete ejecutados


Portada de un periódico francés de 1892 donde se habla de la ejecución de los anarquistas.

La desobediencia civil contra una norma injusta es un objetivo correcto e incluso necesario desde el punto de vista ético.
Henry Thoureau

Hace unos ciento treinta años, una temprana mañana del 14 de junio de 1884, con la postrera brisa que reciben los que se van rumbo hacia el gran tránsito, fueron ejecutados a garrote vil en Jerez de la Frontera siete braceros de la comarca, acusados de haber cometido graves crímenes en nombre de una sociedad secreta anarquista cuyo nombre era La Mano Negra. Una severa campaña de intimidación, terror y represión hacia un colectivo de descamisados y analfabetos que sólo eran espectadores mudos ante la condena de su propia miseria, acabaría ajusticiando a estos sin muchas contemplaciones, después de un juicio plagado de inquietantes pruebas prefabricadas y descaradas manipulaciones.

El gobierno monárquico aprovecharía una serie de asesinatos alimentados por el hambre solemne de unos jornaleros habituados a una explotación inmisericorde por parte de una aristocracia de terratenientes, donde una existencia infame era el único horizonte demoledor e ineludible. El fatal destino condenaba en aquel tiempo a una vivencia infrahumana a una ingente mayoría de la clase trabajadora en Andalucía y Extremadura. Este escarmiento a los desheredados de la tierra lo que buscaba era, esencialmente, desarticular el pujante movimiento obrero andaluz.

Hacia 1875 un régimen liberal de corte capitalista y burgués se consolidaba bajo el manto protector de la monarquía de Alfonso XII, lejos de cualquier devaneo democrático. Derrotado el carlismo, sólo quedaba embridar al proletariado militante y al movimiento obrero consciente y organizado, el único que podía amenazar la paz social. Era en la Cataluña obrera y en la Andalucía jornalera donde los trabajadores reconstruían sus células de resistencia bajo la influencia del anarquismo, sometido a constante acoso, pero nunca derrotado. Para escarmentar al campesinado andaluz, que andaba un poco alterado, se fraguó una conspiración que chirriaba por su mal tufo y pésima confección, con la participación de instancias gubernativas, policiales, judiciales y los voceros de la prensa que no escatimaron esfuerzos para intoxicar adecuadamente al personal. Para ello, se organizó una supuesta organización subversiva de corte ácrata, llamada la Mano Negra, a la que se responsabilizó de varios delitos.

La revuelta del hambre

En aquel tiempo, Andalucía se debatía por alcanzar los mínimos estadios de su desarrollo, en tanto que su estructura socio-económica estaba constreñida a una demarcación exclusivamente agraria. Mientras, las dos revoluciones industriales del siglo XIX pasaban de largo como en la película de Berlanga, Bienvenido Mr. Marshall. En aquel desierto de pobreza no se veía ninguna venturosa nube en lontananza.

En la década de 1882 a 1892, una serie de conflictos sociales, tales como los sucesos de La Mano Negra, la masacre de Riotinto de 1888 y el asalto de los campesinos a Jerez, no sólo conmocionarían a la opinión pública por la oleada de represión y solidaridad que levantaron, si no que reforzarían el asentamiento y consolidación de los movimientos sindicales obreros con más arraigo, como sería el caso de la CNT y la UGT. Mientras el anarquismo catalán ambicionaba una confederación del trabajo (lo que ocurriría en la segunda década del siglo XX), el anarquismo andaluz se sumerge en el modelo de sociedades secretas entre juramentados que se dedican al atentado personal y al secuestro de terratenientes.

El desastroso invierno de 1882, llenaría las calles de las principales poblaciones andaluzas de centenares de familias jornaleras, dedicadas a la mendicidad sin ambages ni alternativas posibles. Los cinco últimos años, el campo había padecido pésimas cosechas y la pertinaz sequía había rematado la ya frágil situación. En general, la ausencia de disturbios era la tónica, pero en los primeros meses de 1882 en la zona de Jerez las cosas se empezaban a poner feas. Entre julio y agosto proliferaron los asaltos a distintos cortijos para robar víveres. Los sacos de harina, huevos, gallinas y otros animales de granja desaparecían por arte de magia, cuando no eran directamente expropiados por la muchedumbre hambrienta. La alarma cundía entre los propietarios y el gobierno de Sagasta comenzaba a inquietarse.

La multitud reclamaba pan y trabajo a las puertas de los ayuntamientos mientras la represión iba in crescendo. Los asaltos a las tahonas se hacían habituales y los jornaleros enfurecidos armaron algunos alborotos que la burguesía agraria local y la prensa conservadora se encargarían de amplificar con hechos manipulados convenientemente. Se habían cargado las tintas hasta un punto de no retorno. A la ya implantada presencia de efectivos militares que desde hacía un año venían patrullando la zona de Cádiz, se habían sumado un centenar de guardias civiles que se estaban empleando a fondo con detenciones selectivas unas veces, discrecionales otras.

La vida exige más comprensión que conocimiento; lamentablemente a aquel gobierno le faltaban ambos. La situación se les estaba yendo de las manos y en vez de admitir su incompetencia para solucionarlo por las buenas y dar una justa respuesta a las carencias de aquellos desarrapados, decidieron quebrar al movimiento campesino con severos y desproporcionados correctivos. Nada nuevo bajo el sol.

La "época dorada" del anarquismo

La primera revolución de izquierdas en España sería La Gloriosa de 1868, que alumbraría una Constitución, la de 1869, que llegaría a albergar en sí misma toda una Ínsula Barataria de elevados propósitos. Esta revolución crearía expectativas entre los colectivos de trabajadores, pero la reacción conservadora en España despeñaría  los sueños de un gran segmento de la población que pensaba que la Utopía se podía obtener a precio de saldo.Sólo los grupos anarquistas sobrevivirían en la clandestinidad dado su perfil de geometría variable y por la reducida composición de sus células que los hacía poco vulnerables a la acción policial. El final del sueño republicano tras la entrada de Pavía en el Congreso provocaría una persecución feroz por parte del nuevo régimen “restaurador” que dirigió todo su empeño destructor hacia los grupúsculos anarquistas que a la postre se radicalizarían. La única salida a la que se impelía a estos colectivos ácratas era pues, la acción directa, que se tornaría en una forma de terrorismo reactivo ante la falta de canales de expresión adecuados. Angiolillo, un anarquista italiano acabaría con la vida de Canovas, que era la cabeza visible de aquel régimen represor. Comenzaba así la “época dorada “del anarquismo.

Alineados con la lógica imperante en una sociedad poco habituada a la reflexión y la autocrítica, la indiferencia ante lo que sustanciaba los hechos que ocurrían en Andalucía, conducía a una conclusión fácil; aquellos descarriados campesinos sólo podían ser una cosa: terroristas. Y así fue, que todo el peso de la ley en manos de serviles togados caería sobre las ya castigadas espaldas de quienes no podían escapar a la sentencia de una cuna con mal pronóstico; la de la pobreza.

Algunos crímenes de naturaleza pasional, y otros que tenían carácter de hurtos o robos, fueron el pretexto para una salvaje represión sobre la clase obrera local. Centenares de arrestados fueron encarcelados en Cádiz, Jerez y Sevilla sin garantías procesales dignas de tal nombre. Había que dar un escarmiento ejemplar a aquellos incipientes y balbuceantes movimientos sindicales y se le imputaron a una ubicua sociedad secreta, La Mano Negra, aquellos actos delictivos que no tenían más trasunto político que la filiación de algunos de los detenidos al sindicato anarquista.

Destacadas personalidades de la época acusaron a la Guardia Civil de un montaje policial. Al parecer todas las pruebas que acabarían con los “conjurados” sentados en aquel artilugio inventado por la Inquisición se centraban en un manuscrito que jamás se presentaría a las autoridades. El “sensacional” descubrimiento hecho por la Guardia Civil de unos estatutos de la sociedad, bajo el elocuente título de Reglamento de la Sociedad de Pobres contra sus ladrones y verdugos, determinaría la condena a muerte inexorable y sin remisión para estos pobres desgraciados.

Siete ejecuciones en el garrote vil

En su alegato de veintiún artículos publicados en el periódico madrileño El Día, a partir del 21 de diciembre del año 1882, titulado genéricamente «El Hambre en Andalucía», el escritor y periodista Leopoldo Alas Clarínhablaba de los contundentes efectos de las palizas y torturas infligidos indiscriminadamente a los campesinos como aviso para navegantes. Más humillantes eran todavía los paseos de las cuerdas de presos por las calles de Jerez, para mayor escarnio de los detenidos y sus familias.

Tras apelar al Supremo infructuosamente las ejecuciones se llevarían a cabo el 14 de junio de 1884, con el mismo garrote vil que había acabado con la vida del cura Merino. Verdugos venidos de diferentes puntos del estado liquidarían aquel sueño emancipatorio contra la esclavitud. Finalmente sólo se llevarían a cabo siete ejecuciones, ya que José León Ortega, uno de los encausados, sería eximido del garrote al haberse vuelto loco en la cárcel donde sus guardianes quebrarían su dignidad a base de terribles palizas.

Más de quinientos de aquellos jornaleros fueron deportados a las colonias. Mientras tanto, muchas madres ahogarían a sus hijos en las marismas para evitarles un futuro desolador. Las raíces del odio, a veces son profundas e inescrutables.

Los trágicos sucesos de la llamada Mano Negra acontecidos en las periferias del año 1883, cuya aparición, finalidad, contexto y proyección siguen siendo hoy en día todavía un enigma, empujaron a aquellos hombres a acciones desesperadas. Algunas de las causas que generaron aquel levantamiento siguen siendo muy actuales. Muchas cosas han cambiado desde aquel escenario, aunque algunos actores siguen siendo los mismos.



jueves, 11 de agosto de 2016

El secuestro, tortura y asesinato de Lasa y Zabala en octubre de 1983 fue el primer crimen de los GAL



Los dos jóvenes de apenas veinte años eran miembros de ETA de poca relevancia y fueron enterrados en cal viva en Alicante. Sus cuerpos fueron descubiertos en 1985, pero hasta 1995 no fueron identificados.

     El 'caso Lasa y Zabala' hizo estallar el 'caso GAL' y el terrorismo de estado de los gobiernos de Felipe González entre 1983 y 1987. 

Corría el mes de enero del año 1985 cuando unos restos humanos fueron descubiertos en una fosa de Busot (Alicante) enterrados en cal viva. Aquellos restos humanos permanecieron sin identificar hasta 1995 pese a que la primera autopsia realizada la ser descubiertos los restos ya evidenciaba signos de tortura. Diez años después, un inspector de policía de Alicante relacionó aquellos restos humanos que se guardaban desde hacía una década en el depósito de cadáveres del cementerio de Alicante con unas declaraciones sobre la cal viva que había realizado el miembro del GAL, José Amedo, y se puso en contacto con el fiscal de la Audiencia Nacional, Ignacio Gordillo, y el caso se activó.
Había estallado el 'caso GAL'. En pocos días se identificó los restos humanos como los correspondientes a los supuestos etarras José Ignacio Lasa y José Antonio Zabala, ambos naturales de Tolosa (Guipúzcoa), desaparecidos en Bayona (Francia) en octubre de 1983.
Primer crimen de los GAL
Poco después quedaría demostrado por los tribunales que el deLasa y Zabala fue el primer acto terrorista realizado por los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) , que poco tiempo después, en noviembre, llevarían a cabo el secuestro del comerciante francés Segundo Marey en Hendaya, confundiéndolo con un etarra. El primer acto de terrorismo de estado con el PSOE de Felipe González en el Gobierno.
Según la sentencia del caso, el 15 de octubre de ese año Lasa y Zabala, miembros de poca relevancia de la banda terrorista ETA y que apenas contaban con veinte años de edad, fueron secuestrados en Bayona por miembros del GAL, retenidos en el cuartel de la Guardia Civil de Intxaurrondo y siguiendo instrucciones del general Galindo, jefe del cuartel, fueron llevados al palacio de La Cumbre, en San Sebastián, donde fueron torturados.
Enterrados en cal viva en Alicante
Posteriormente, y a la vista del estado en que quedaron, el general Galindo, con el conocimiento del gobernador civil de Guipúzcoa, Julen Elorriaga, y del teniente-coronel Ángel Vaquero, ordenó su asesinato y desaparición. Los guardias civiles Enrique Dorado y Felipe Bayo les llevaron a Busot (Alicante), cavaron una fosa y el primero les disparó tres tiros en la cabeza. Después los enterraron cubiertos con cal viva.
Galindo fue condenado a 71 años de cárcel. En el año 2000 entró en la cárcel y cuatro años después estaba cumpliendo la condena en casa por motivos de salud. En 2005 le concedieron el tercer grado y en 2013 la libertad condicional. El gobernador civil Julen Elgorriagatambién fue condenado a 71 años de cárcel, pero pasó en prisión menos de dos años. Los guardias civiles Enrique Dorado y Felipe Bayo, condenados a 67 años cada uno, consiguieron el tercer grado en menos de 8 años.